JHS
   Sábado 04 de Febrero 2012   Inicio arrow No. 705 (11 de enero de 2009) arrow En la familia se juega el futuro de la humanidad
Inicio
Buscar
Archivo
Contacto
Nosotros
Directorio
Suscripciones
Boletín gratuito
¡Escucha México!
Noticias Zenit
Enlaces
¡Ayúdenos!
Franquicia

Feed de El Observador Sucripcion por mail de El Observador Facebook de El Observador Twitter de El Observador

Publicidad

Una novela, un viaje, una aventura...

Soluciones, cerca de ti

Blog de un periodista católico: Jaime Septién

Red de periodistas, escritores y medios católicos de habla hispana

Buscando la verdad

Red Global Católica

Valorar la sexualidad de acuerdo al plan de Dios

Divulgación de información científica relacionada con la sexualidad

Televisión católica / Iluminando al mundo

Misioneros de Guadalupe

Fuentes RSS
En la familia se juega el futuro de la humanidad Imprimir
Escrito por El Observador   
Domingo 11 de Enero 2009

GRANDES ACONTECIMIENTOS

Image En la familia se juega el futuro de la humanidad: por eso es importante el Encuentro Mundial de las Familias

El Encuentro Mundial de las Familias (EMF) es una gran convocatoria que cada tres años lanza el Papa para celebrar el don divino que es la familia. Reúne a centenares de miles de familias de los cinco continentes para rezar, dialogar, aprender, compartir y profundizar en el importante papel de la familia cristiana como Iglesia doméstica y unidad base de la evangelización. «En la familia se fragua el futuro de la humanidad», proclamó Juan Pablo II al anunciar la creación de estos encuentros.

Cada edición del Encuentro Mundial de las Familias es organizada por el Pontificio Consejo para la Familia, con la colaboración de la diócesis elegida como sede. Estos encuentros fueron instituidos por el Papa Juan Pablo II, e iniciaron con motivo del Año Internacional de la Familia en 1994.

Un Encuentro peregrino
La primera reunión se celebró en Roma en 1994, con motivo del Año Internacional de la Familia, promovido por las Naciones Unidas. En aquella ocasión, el recordado Juan Pablo II escribió una muy sentida  meditación sobre la familia, que dirigió en forma de «Carta» a las familias de todo el mundo.

A ese primer gran encuentro de las familias le siguieron otros: el de Río de Janeiro, en 1997; el de Roma, en 2000, con motivo del Jubileo de las Familias; el de Manila en 2004, donde el Papa peregrino no pudo participar personalmente, pero envió un mensaje audiovisual.
 
La quinta versión del EMF tuvo lugar en Valencia, España el año 2006, en donde el recién electo Papa Benedicto XVI se hizo presente para llevar un mensaje de fe y esperanza a todo el mundo. Al final del congreso Su Santidad anunció que la nueva sede sería México: «Ahora tengo el gozo de anunciar que el próximo Encuentro Mundial de las Familias se celebrará en el año 2009 en la ciudad de México», señaló ante los fieles allí presentes.

Finalidad de cada EMF
Cada jornada ha tenido una finalidad muy clara y ésta se resume en el lema escogido para el encuentro.  El  primero de éstos tuvo como lema «La familia, corazón de la Iglesia y de la humanidad». Esta experiencia es recordada con singular alegría, pues contó con la presencia de la ahora beata Madre Teresa de Calculta.

El segundo de los encuentros llevó por lema: «La familia, don y compromiso, esperanza para la humanidad». Sin duda la presencia de Juan Pablo II fue muy importante, pues su particular carácter dio nuevos bríos para que el encuentro se siguiera realizando.

En el año 2000, aprovechando el jubileo, tuvo el eslogan: «Los hijos, primavera de la familia y de la sociedad». Tres años después, el congreso llevó por lema: «La familia cristiana, una buena noticia para el tercer milenio». El del año 2006 adoptó el tema: «La transmisión de la fe en la familia».

Partes constitutivas de cada encuentro
Tres son los componentes esenciales de cada EMF: un Congreso teológico–pastoral, el encuentro festivo y testimonial, y la solemne Celebración Eucarística de clausura.

El Congreso teológico-pastoral aborda temas claves relacionados con la familia y con el tema propuesto. Se estructura en forma de ponencias, comunicaciones, testimonios y mesas redondas. El Congreso hace suya la valoración cristiana del matrimonio y la familia, con la conciencia de que ese es el camino para la superación de las crisis y los problemas actuales. Anima a los cristianos a profundizar intelectual y vitalmente sobre la propia fe, para educar en la fe a los demás. El Congreso, además de ser un momento de reflexión, también es un momento único para que muchas personas se enriquezcan con el intercambio, ya que la jornada facilita la actualización en temas de familia; asimismo, constituye una oportunidad única para la difusión de una nueva cultura de la vida.

Los encuentros anteriores han tenido un fuerte impacto en las familias del mundo, gracias a las reflexiones sobre la familia, que está actualmente sometida a una crisis sin precedentes en la historia: el relativismo, el consumismo y el subjetivismo, y al equiparar al matrimonio con uniones libres y sustituibles.

Para Su Santidad Benedicto XVI, es urgente transformar al mundo, partiendo de familias unidas, felices y bien fundamentadas en la fe, que eduquen en los principales valores, reconozcan el valor de la vida y afronten confiadamente el futuro: «Como primera escuela de vida y de fe, y como ‘Iglesia doméstica’, la familia está llamada a educar a las nuevas generaciones en los valores humanos y cristianos para que, orientando su vida según el modelo de Cristo, forjen en ellas una personalidad armónica».

Encuentro festivo y testimonial es, en realidad, una fiesta de la familia, en la que matrimonios y familias de todos los continentes ofrecen testimonio de su experiencia en diferentes aspectos de su vida y comparten su alegría de ser familias cristianas. En todas las fechas anteriores se ha tenido un especial mensaje del Papa, sea que se haya encontrado físicamente presente en el lugar o en forma virtual —vía satélite—, como sucedió en Manila en 2003.

Con la Eucaristía de clausura se dan por terminados los trabajos del Encuentro Mundial de las Familias como una acción de gracias a Dios por el don de la familia, del matrimonio, de la vida, del amor y de todos los demás valores que adornan la experiencia de la familia. En esta Misa se ha tenido igualmente un especial mensaje del Santo Padre, pronunciado personalmente por él en las ocasiones en que ha podido estar presente, o por su enviado especial.

Con información de SIAMA y Moral y Luces

<Anterior   Siguiente>

Los artículos firmados son responsabilidad del autor. Las palabras de "El Observador de la Actualidad" y el logo son Marca Registrada. Derechos Reservados: Clip Art de Querétaro, S. de R.L. de C.V. 1995-2012