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PANTALLA CHICA
Volvernos verdaderos jinetes de la televisión, por encima de las televisoras, es un objetivo positivo que puede generar mucho bien para nuestra familia y para nuestra sociedad.
Por Mayela Fernández de Vera
Últimamente la televisión se ha creído un caballo salvaje, un potro indomable y poderoso que da coces y va a donde se le antoja. Unos van arrastrados por esta montura, gritando y quejándose, sin cortar las amarras y dejándose llevar. Otros van muy a gusto, a trote o a galope, como lo marque el paso de la tele; algunos han considerado a la televisión como un animal sagrado, y le han rendido culto.
Volvernos verdaderos jinetes de la televisión, por encima de las televisoras, es un objetivo positivo que puede generar mucho bien para nuestra familia y para nuestra sociedad. El jinete es el que manda. Los televidentes podemos ser los jinetes. Ser jinetes de la televisión es un propósito positivo para este año nuevo. El jinete decide a dónde quiere ir, utiliza su caballo para trabajar o para pasear. Así el televidente decide sobre la programación, sobre los contenidos. El jinete pone las bridas y las riendas para que el caballo pueda llevarlo con seguridad hacia algún destino, al paso o trotando. El televidente jinete puede exigir la calidad y el tipo de programación que busca. Así como con el fuete el jinete le indica al caballo que quiere galopar, la crítica constructiva a las televisoras puede hacer que la televisión tome otro rumbo, que vaya a otra velocidad en la que la información, el aprendizaje y el entretenimiento estén al alcance de todo tipo de público, con respeto y con riqueza de contenido. El entrenamiento de este animal masivo se realiza únicamente a través del premio y del castigo. El castigo es dejar de comprar los productos de los patrocinadores de programas tóxicos y el premio es el consumo de éstos, así como la retroalimentación, en que se reconoce la calidad de los programas. Si se entrena a este corcel que es la televisión, lograremos que nos sea útil; podremos hacer que la tele sea verdaderamente un maravilloso medio de comunicación. |