No es normal lo que te ocurre, pero desgraciadamente es frecuente: muchas personas en nuestra sociedad sufren situaciones de violencia intrafamiliar.
Por Yusi Cervantes Leyzaola
Pregunta
Siempre he sido una persona muy positiva. Llevo dos meses aproximadamente que creo que he tocado fondo, es decir, no quiero salir de fiesta, no veo a mis amigos y de hecho he perdido el contacto con la gran mayoría de ellos; me siento muy sola, poco querida, no tengo ninguna gana de hacer nada durante todo el día, me cuesta dormir, me resulta imposible levantarme aunque lleve más de diez horas... He estado buscando en Internet y parece ser que son síntomas relacionados con la depresión.
Estoy estudiando en una ciudad alejada de casa, sólo voy allá para navidades y verano. No voy más porque no aguanto la situación que allí se vive. Mi hermano mayor siempre ha sido de esas personas a las que se les suele llamar como «mafias». La gente les tiene «respeto» y mejor no meterse con ellos. Nunca me he llevado bien con él. Me insulta, me desprecia, me dice que soy una perra que no valgo para nada, que soy feísima, que nadie me va a querer jamás, que le doy asco a él y seguro que a todo el mundo, que tengo un cuerpo deforme... haciéndome sentir que realmente no valgo para nada y que nadie merece que yo esté a su lado. Nunca he tenido pareja porque tengo miedo a no se qué, y porque me da vergüenza que vean a alguien conmigo: yo me resulto vergonzosa. Es algo que no puedo evitar. Soy incapaz de estar con alguien porque no creo que yo le pueda gustar a alguien realmente, y aunque me estén demostrando que sí me quieren de verdad y sabiendo reconocer lo que hacen, me sigue resultando imposible estar con alguien. No es que yo dude de si me quieren o no, dudo de si yo merezco que me quieran así porque no puede ser que alguien me quiera más de lo que me quiero yo a mí misma. Esto es lo que más me duele de todo, los sentimientos que se han creado en mí.
Ahora va la parte física. Mi hermano siempre me amenaza con que me va a matar, coge cuchillos, me pega puñetazos, patadas, me escupe, me coge del cuello, me zarandea, me estampa contra la pared, me golpea la cabeza con la mano o contra la pared, me arroja objetos... Estoy harta de verme siempre las piernas con morados, que no me pueda poner una falda porque me tengo que tapar las heridas. Tengo miedo a hacer ruido o cualquier cosa que le pueda molestar porque sé que va a ir a por mí. No lo puedo soportar.
La cosa es que tengo un hermano de 15 años al que también le hace la vida imposible (a mi madre también se lo hace, pero mi hermano no tiene por qué cargar con una persona así). Recientemente me he dado cuenta de esa situación; siempre lo he sabido, pero tenía los ojos cerrados. El pensarlo me mata, no quiero que mi hermanito pase por lo mismo.
¿Qué es lo que puedo hacer para que mi hermano, el que hace todas estas cosas, tenga un tratamiento? No quiere oír hablar de psicólogos ni nada de eso. Yo sé que tendría que ser una solución extrema, que lo internen o lo que sea, pero que se vaya, por favor.
¿Lo que me ocurre a mí es normal? ¿Esto se lo ha contado más gente antes? ¿Tan raro es? Nunca hablo de mí ni con mis amigas. ¿Cree que me vendría bien hablar de todos mis problemas con una amiga íntima? Y si me pudiese ayudar a aprender a abrirme con la gente, se lo agradecería muchísimo.
Respuesta
No es normal lo que te ocurre, pero desgraciadamente es frecuente: muchas personas en nuestra sociedad sufren situaciones de violencia intrafamiliar. El proceso de la violencia incluye la imposición de una persona sobre otras, el aislarlas de familiares y amigos, imponerles silencio, anular sus derechos, hacerles sentir que la violencia es lo normal, descalificar a las víctimas y anularlas como personas. Todas estas cosas ha hecho o ha intentado hacer tu hermano. Que te sientas deprimida y que estés lejos de tu casa son buenas señales: significa que no lo estás viendo como normal, que no lo aceptas, y eso te va a dar el coraje de enfrentar esta situación y salir de ella.
Que tu hermano reciba tratamiento no va a ocurrir a menos que él lo decidiera, cosa que dudo que ocurra. Así que el camino es el otro que expresas: el de las decisiones extremas: denunciarlo ante las autoridades y correrlo de la casa. Pero, al parecer, esto es algo que tu mamá no está dispuesta a hacer. Ella misma está muy afectada. Hay que tomar en cuenta también el riesgo de que tu hermano reaccionara todavía con más violencia. Así que, antes de tomar medidas de ese tipo, es necesario que tu mamá, tu hermanito y tú estén preparados y protegidos.
Lo primero que tienen que hacer es buscar ayuda. Debe haber en tu país instituciones que presten apoyo gratuito a las víctimas de violencia. Necesitan asesorarse y tener respaldo legal. Hace falta también que cuenten, si hace falta, con un lugar donde refugiarse hasta que el asunto se resuelva.
¿Qué hay de otros familiares (abuelos, tíos)? Si existen estos familiares, es importante enterarlos de lo que está sucediendo y aceptar su ayuda si es que ellos pueden prestarla.
Si tu mamá se niega a buscar estas ayudas, hazlo tú, de todos modos. Y, en un momento dado, podrías llevarte a tu hermanito contigo. Pero no hagas nada sin asesoría legal, necesitas esa protección.
Necesitas también —de hecho, toda la familia— ayuda psicológica. Por supuesto que es bueno que platiques lo que te pasa, pero una amiga íntima no es la persona indicada para ayudarte en estos temas. Si lo consideras adecuado, igual puedes contarle, pero sólo para que te escuche, te conforte y aconseje, pero lo que ella puede hacer, aunque sea valiosísimo, no es suficiente para salir de todos los problemas psicológicos que estas situaciones han venido provocando en ti.
En otras palabras, el problema es grave y la ayuda que requieren debe provenir de expertos, de personas calificadas en este tema. No cargues sola con esto, busca la ayuda necesaria. Y no pierdas ese ser positiva que mencionas: ya verás como, en menos tiempo del que te imaginas, si toman las medidas adecuadas, saldrás de esta pesadilla y podrás tener una vida plena.
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