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ESPECIAL: TRADICIONES MEXICANAS
El tiempo va haciendo que las costumbres cambien, y en muchas ocasiones hasta se ha olvidado la verdadera simbología que tiene la piñata dentro del festejo del Adviento. ¿Qué tan conscientes estamos de su profundo sentido religioso?
Por María Velázquez Dorantes
La alegría de muchos pequeños durante las posadas está en romper la piñata, llena de sorpresas.
¿De dónde proviene toda la tradición de las piñatas? En investigaciones documentales se ha dicho que la piñata es la representación simbólica del mal, y que en su origen la piñata era elaborada con una olla de barro, adornada con papel de china y que a su alrededor se le colocaban siete picos que simbolizaban los siete pecados capitales.
Otro de los elementos primordiales y significativos cuando se va a romper la piñata con el palo, con el cual se golpea a fin de destruir al demonio y sus tentaciones, es el vendaje de los ojos, que significa la fe inquebrantable.
En México la tradición de las piñatas en el Adviento se inició con la colonización de los españoles y la llegada de la evangelización. No obstante, al parecer los italianos ya tendrían una tradición parecida que quizá les llegó de Asia.
Así la piñata a lo largo de la historia ha ido transformándose tanto en su forma física como en su simbología. Al consumismo lo último que le puede interesar son los fines religiosos y alegóricos de la fe, o de la representación del nacimiento de Jesús.
El relleno de la piñata también ha cambiado: antes estaba rellena de fruta de la temporada, como las naranjas, mandarinas, cañas, cacahuates y tejocotes, y de dulces típicos como las colaciones. En la actualidad a los niños y a los papás no les gusta ese relleno y prefieren colocarles dulces empaquetados o juguetes.
Definitivamente el tiempo va haciendo que las costumbres cambien, y en muchas ocasiones hasta se olvida la verdadera simbología que ese objeto tiene dentro del festejo del Adviento. Sin embargo, ¿qué tan conscientes estamos de que somos nosotros, los consumidores, los que estamos olvidando el sentido religioso, y que quien se encuentra usurpando su lugar es el consumismo desmedido? |