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Jesús vino para decirnos que nos quiere a todos en el Paraíso, y que el Infierno, del que se habla poco en nuestro tiempo, existe y es eterno para quienes cierran el corazón a su amor.
«Jesús vino para decirnos que nos quiere a todos en el Paraíso, y que el Infierno, del que se habla poco en nuestro tiempo, existe y es eterno para quienes cierran el corazón a su amor.
«Sólo Dios mismo puede crear la justicia, que debe ser justicia para todos, también para los muertos. Y, como dice Adorno, un gran marxista, sólo la resurrección de la carne, que él considera irreal, podría crear justicia. Nosotros creemos en esta resurrección de la carne, en la que no todos serán iguales.
«Actualmente se suele pensar: qué es el pecado, Dios es grande, nos conoce, así que el pecado no cuenta; al final Dios será bueno con todos. Es una bella esperanza. Pero existe la justicia y existe la verdadera culpa. .. Dios crea justicia. Debemos tenerlo presente»
(Benedicto XVI, 14 de marzo de 2008 y 25 de marzo de 2007). |