Cifras Si calculamos cinco miembros por familia —y hay cerca de 15 millones de telehogares en México—, tendremos una cifra cercana a los 75 millones de espectadores potenciales en el país. Un cálculo muy modesto de horas-semana-hombre viendo televisión arrojaría 750 millones de horas sentados frente al aparato de televisión cada semana. Imaginemos qué cosas buenas se podrían hacer por Dios, por los demás, por uno mismo si aplicamos esa inmensa cantidad de tiempo a favor de lo mejor de esta vida.
Objetivo Hacer el experimento de una semana –cualquier semana antes que termine el año— en la que todos los miembros de la familia prometan no encender el aparato. En contraparte, se buscará, también en familia, realizar una serie de actividades que mejoren el entendimiento o la diversión interna con los otros y la relación con Dios. De acuerdo con el nombre de la campaña que en años anteriores ha emprendido El Observador, se trata de que «apagues el televisor y enciendas tu vida».
Logro Comenzar a mirar que hay vida (y muchas veces vida en abundancia) con el televisor apagado. Mejorar la comunicación con la familia; volver a tender puentes con el vecino, asumir el control de nuestras vidas y ponernos al servicio de Dios, a la escucha de su Palabra, en el ánimo de fundar una nueva esperanza. Descubrir que hay otras formas muy distintas de divertirse que el estar enganchados a lo que «te echen en la tele».
¿Qué hacer? Las ideas que hemos promovido las semanas anteriores tienen mucho que ver con la iniciativa de cada quien. Nosotros recomendamos: a) Lectura en voz alta de un libro elegido por todos, durante una hora diaria; b) Escribir entre todos la historia de la familia; c) Ayudar a arreglar algo en la colonia; d) Planear un paseo en la ciudad y conocer la historia de los lugares que se van a visitar el fin de semana; e) Colectar las recetas de la abuela y confeccionar menús diferentes con la comida tradicional de los antepasados de la familia; f) Leer, durante una semana, un libro completo del Antiguo Testamento y uno de los cuatro evangelios del Nuevo Testamento...
Experiencias Para compartir la experiencia de esta iniciativa, escríbanos a El Observador. Reforma número 48, Centro, CP 76000, Santiago de Querétaro, Qro., México. O bien, a:
Próxima semana Donar ropa o enseres domésticos que impliquen una renuncia real.
Los artículos firmados son responsabilidad del autor. Las palabras de "El Observador de la Actualidad" y el logo son Marca Registrada. Derechos Reservados: Clip Art de Querétaro, S. de R.L. de C.V. 1995-2012