|
Los comunicadores católicos deben buscar nuevas fórmulas para comunicar al hombre de hoy los valores que busca: Mons. Celli
Por Mercedes De La Torre / Roma
En el marco del término del Sínodo de los Obispos “La Palabra de Dios en la vida y en la misión de la Iglesia”, que se llevó a cabo del 5 al 26 de octubre en el Vaticano, la comunicación de la Palabra de Dios es una tarea esencial de la vida en la Iglesia.
Comunicación de la Palabra
En este Sínodo de Obispos, que fue el segundo del Pontificado de Benedicto XVI, se resaltó la dimensión pastoral, social y ecuménica de la Palabra de Dios, pero también la dimensión comunicativa como lo advirtió para El Observador en Roma Monseñor Claudio M. Celli, Presidente del Pontificio Consejo de las Comunicaciones Sociales.
“La palabra de Dios es el mismo Dios que comunica su Amor al hombre. Esta Palabra se concretiza también en la Biblia, que es comunicación del Amor de Dios al hombre, porque Dios es Amor para los hombres”.
“Los medios de comunicación –insistió Monseñor Celli- tienen un rol único, particular. Son las nuevas tecnologías puestas al servicio de la comunicación de Dios al hombre. Hoy las nuevas tecnologías crean una nueva cultura. Nuestro gran reto es ver cómo y en qué medida la presencia de la Palabra de Dios, del Amor de Dios, dialoga con esta nueva cultura que nace”.
“Por un lado, –aseguró- se requiere tener un corazón abierto al hombre de hoy con sus inquietudes y problemas, pero al mismo tiempo, es importante recordar que tenemos entre manos la gran riqueza del Amor de Dios”.
Los comunicadores católicos deben buscar nuevas fórmulas para comunicar al hombre de hoy los valores que busca”.
Tarea de los medios de comunicación
El arzobispo de San Pablo, el Cardenal Odilo Scherer, subrayó e El Observador en Roma el papel de los medios de comunicación frente a los trabajos de este Sínodo que acaba de finalizar:
“Hoy los medios de comunicación son importantísimos para difundir casi cualquier cosa, por eso, nosotros quisiéramos, y esto se ha dicho en el aula del Sínodo, conseguir que los medios de comunicación difundan la buena nueva, la buena noticia de la Palabra de Dios que porta gloria, esperanza, luz, consuelo, e indica el buen camino a todas las personas”.
“Los medios de comunicación –finalizó- sean impresos o en imágenes, estén en Internet o en formatos diversos, son importantísimos en la difusión de la palabra de Dios”. |