JHS
   Miércoles 08 de Febrero 2012   Inicio arrow No. 694 (26 de octubre de 2008) arrow Misterios gloriosos
Inicio
Buscar
Archivo
Contacto
Nosotros
Directorio
Suscripciones
Boletín gratuito
¡Escucha México!
Noticias Zenit
Enlaces
¡Ayúdenos!
Franquicia

Feed de El Observador Sucripcion por mail de El Observador Facebook de El Observador Twitter de El Observador

Publicidad

Una novela, un viaje, una aventura...

Soluciones, cerca de ti

Blog de un periodista católico: Jaime Septién

Red de periodistas, escritores y medios católicos de habla hispana

Buscando la verdad

Red Global Católica

Valorar la sexualidad de acuerdo al plan de Dios

Divulgación de información científica relacionada con la sexualidad

Televisión católica / Iluminando al mundo

Misioneros de Guadalupe

Fuentes RSS
Misterios gloriosos Imprimir
Escrito por Justo López Melús   
Domingo 26 de Octubre 2008

Image Mes del Rosario: citas y sugerencias

Por el padre Justo López Melús

1º La resurrección del Señor. Palabra esencial del Evangelio: Resucitó.
Autodefinición de Jesús: «Yo soy la Resurrección y la Vida», palabras de Jesús que campean en la tumba de mis padres, palabras de profunda esperanza.
«Nuestra alternativa es estar vivos o resucitados. No hay término medio, la muerte no cabe en nuestra vida» «Estamos amenazados de resurrección».
Otras afirmaciones consoladoras: «Dios nos resucitó ya con Cristo y nos sentó en el Cielo con Él» (Ef 2,6). «Si el Espíritu del que resucitó a Jesús de entre los muertos habita en vosotros, vivificará también vuestros cuerpos mortales por ese mismo Espíritu que habita en vosotros (Rm 8,11).
«Si habéis resucitado con Cristo, buscad y saboread las cosas de arriba» (Col.3,1).
Nuestra permanente actitud debería ser de gozo y acción de gracias.

2º La Ascensión del Señor a los cielos.
Acompañar a Jesús, subir con Él. «¿Y dejas, Pastor santo?» (Fray Luis de León). «Somos ciudadanos del cielo». (Flp 3, 20). «Estoy invitado al cielo. El hombre es la única criatura vertical del universo. Creced verticalmente». «Estamos destinados al aprisco celestial». Solshenitsin se quejaba de que los campanarios de Rusia habían sido sustituidos por las chimeneas de las fábricas. «Eran nuestro oxígeno, ahora nos asfixiamos». Nostalgia del Paraíso. «Es la morriña que te arrastra a tu hogar divino» (Unamuno).

3º La venida del Espíritu Santo (El aterrizaje del Neuma).
Vino en figura de lenguas de fuego: Luz y fuego. Cuando el abad Pacomio levantaba las manos, sus dedos eran diez antorchas fulgurantes que encendían toda la comarca- «El Antiguo Testamento es el tiempo del Padre, el Nuevo es el tiempo del Hijo, y ahora el tiempo del Espíritu para que sacuda nuestra apatía» (Papini). El fogoso León Bloy clamaba: «Espero vengan pronto los cosacos y el Espíritu Santo»- «Atenas es un caballo apático, y yo soy un moscardón que voy a espolearlo». Goethe pedía al morir: «¡Luz, luz, más luz!» Unamuno le corrigió: «Fuego, fuego, más fuego! Que nos morimos de frío, no de obscuridad».

4º Asunción de María a los cielos.  «Ese día quedó en la tierra una dulzura menos» (Rilke). Su muerte fue un breve sueño. Dormición o Tránsito de nuestra Señora. (Imagen yacente de María en tres templos de Querétaro). Subir con María, asirse a su manto. «Al cielo vais, Señora, y allá os reciben con alegre canto; oh, quién pudiera ahora asirse a vuestro manto para subir con Vos al monte santo» (Fray Luis de León). -En una viñeta gráfica, la Madre Teresa de Calcuta subía disparada a un cielo de nubes, y la princesa Diana, que la había ayudado, sube agarrada de sus sandalias.- Mi santa abuela Rafaela cantaba: Al cielo, al cielo, al cielo quiero ir.- Y hay que ir al cielo juntos: «No estamos destinados a salvarnos solos» (B. Sol.) «Hay que salvarse juntos. Hay que llegar juntos a la Casa de Dios. ¿Qué nos diría Dios si llegásemos a Él los unos sin los otros? (Péguy)

5º Coronación de María en los cielos. Coronar, terminar, perfeccionar. Poner la guinda al pastel, el broche del fin corona la obra.
-No dejar las cosas a medias. No hacer chapuzas. «Convertir en versos endecasílabos la prosa de cada día» (San Josémaría Escribá). Señor, que quien me mire, te vea (Teresita Quevedo). Miguel Angel, al terminar su Moisés, lo provocó: ¡Habla! - «Empezar bien no es poco, pero tampoco es mucho» (Sócrates). No basta con poner primeras piedras (En Querétaro hay tres torres desmochadas, sin terminar.- No dejes nunca de empezar, y no empieces nunca a dejar.- No es demasiado tarde mas que cuando tú decides que es demasiado tarde.

<Anterior   Siguiente>

Los artículos firmados son responsabilidad del autor. Las palabras de "El Observador de la Actualidad" y el logo son Marca Registrada. Derechos Reservados: Clip Art de Querétaro, S. de R.L. de C.V. 1995-2012