|
DESDE EL CENTRO DE AMÉRICA 
Ahora las comparto contigo, emocionado. Son verdades que he comprobado a lo largo de mi vida. Cada día las experimento, en lo cotidiano, en mi hogar.
Por Claudio de Castro Esta tarde un amigo me invitó a ir a su emisora de radio para hablar de Jesús. La verdad es que siempre me emociono cuando hablo de Jesús. Llegué un poco tarde y mi amigo me dijo: — Claudio, tenemos poco tiempo para hacer el programa. No puede pasar de media hora. — ¡Perfecto! —le respondí con alegría. Entonces me vinieron al corazón «las tres verdades». — Para decir lo que tengo que decir —añadí—, no necesito más de un minuto. Estas tres verdades las dije en la emisora, y las repetí una y otra vez, porque me salían del alma y el corazón. Ahora las comparto contigo, emocionado. Son verdades que he comprobado a lo largo de mi vida. Cada día las experimento, en lo cotidiano, en mi hogar: Jesús, te ama. Jesús, está vivo. Sin Él no podemos hacer... nada. |