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TESTIMONIO
Entrevista al padre Gerardo Sánchez, responsable en la arquidiócesis de México de las causas de los santos
Por Sergio Estrada / Corresponsal de El Observador en México, D.F.
Del 22 al 24 de septiembre se llevó a cabo el XI Encuentro de las Causas de los Santos, en la Curia de la arquidiócesis de México.
Es importante subrayar que estos encuentros se vienen realizando desde 1998 por la Comisión para las Causas de los Santos, con propósito de estudio y profundización en temas de la santidad. Se examinan y optimizan los pasos a seguir para la canonización, en todas las etapas, de los siervos de Dios cuyas causas tramita la Arquidiócesis .
En este marco, El Observador entrevistó al padre Gerardo Sánchez Sánchez, juez delegado metropolitano para las causas de los santos, quien explicó el objetivo de estos encuentros, así como los procesos que se deben seguir a un mártir o a un siervo para ser llevado a los altares, y, finalmente, cuántos candidatos hay para el caso en esta circunscripción.
¿Cuál es el objetivo de este encuentro? «El objetivo es continuar la profundización de los procesos y establecer el modo eficaz de elaboración de los mismos con la ayuda del instructivo Sanctorum Mater, que quiere decir Madre de todos los santos, y que acaba de salir recientemente de Roma, refiriéndose a la Virgen María, puesto que Ella engendró al Hijo de Dios, Santo de los Santos, y Ella es la que hace que nazcan otros santos de la Iglesia. Ahora hay que estudiar el documento y ejemplificar con algunas cosas propias de nosotros, con las características propias de cada época; por ejemplo, la situación social de la mujer, con todas sus expresiones sociales».
¿Cuáles son los procesos que deben seguir los candidatos para ser declarados santos? «Primero se declara siervo de Dios, después venerable, luego beato y, finalmente, santo. Siervo de Dios es cuando un obispo admite que en su diócesis hay alguien que ya murió, que tiene fama de santidad desde por lo menos 5 años atrás, y que entonces es importante instruir una causa que puede dar ejemplo a los jóvenes, a las familias en nuestros días. Así pues, debe tener fama de santidad y virtudes heroicas. Aunque se trate de un mártir que muere a causa de la fe, primero se le declara siervo de Dios, ese es el inicio de la causa. Después viene la condición de venerable, con base en pruebas documentales y testimoniales de personas que conocieron a este candidato u oyeron hablar de él, de que realmente tiene atribuciones propias de una persona que puede ser llamada venerable por la heroicidad de sus virtudes. Después viene la beatificación, donde se pide un milagro demostrable, en el que se rebasen las situaciones de la naturaleza sin que la ciencia lo pueda explicar: la curación de un enfermo, por ejemplo. Para la canonización se requiere un milagro más. A un beato se le da culto en un lugar, de manera local; por ejemplo, si es de México, en México; pero a un santo se le da culto de manera universal, y estas canonizaciones las hace el Papa, pero ahora él ha decidido que sea en las diócesis en donde las personas surgen como santos, donde sean beatificados».
En nuestro país ¿cuántos santos tenemos? «En nuestro país son treinta los que han sido proclamados santos, y entre otros están en proceso el padre Miguel Agustín Pro y monseñor Luis María Martínez. Cada diócesis tiene sus santos. También puedo mencionar a la religiosa María Dolores Medina Zepeda y al abad monseñor José Antonio Plancarte y Labastida. El que más recientemente llegó al culmen en este proceso fue monseñor Guízar y Valencia, de Veracruz».
¿Cuál es el impacto, a nivel social, de tener santos? «Uno muy necesario, porque en este momento de situaciones difíciles en la sociedad faltan valores y éstos deben predominar en lo social, en lo político, en lo económico. Nuestros santos fueron muy comprometidos en su época y hoy nos falta eso: gentes muy comprometidas, muy valiosas, honradas y religiosas. A nuestro país le falta corazón, le falta la inteligencia para llegar a Dios. Este encuentro se lleva a cabo tres días después de las fiestas patrias.
«Es importante la Comisión para las Causas de los Santos en cualquier diócesis de nuestro país o del mundo, para la contribución a una mejor sociedad, particularmente en nuestro país que en estos momentos tanto lo necesita». |