JHS
   Miércoles 08 de Febrero 2012   Inicio arrow No. 690 (28 de septiembre de 2008) arrow ¿Mentir para el seguro?
Inicio
Buscar
Archivo
Contacto
Nosotros
Directorio
Suscripciones
Boletín gratuito
¡Escucha México!
Noticias Zenit
Enlaces
¡Ayúdenos!
Franquicia

Feed de El Observador Sucripcion por mail de El Observador Facebook de El Observador Twitter de El Observador

Publicidad

Una novela, un viaje, una aventura...

Soluciones, cerca de ti

Blog de un periodista católico: Jaime Septién

Red de periodistas, escritores y medios católicos de habla hispana

Buscando la verdad

Red Global Católica

Valorar la sexualidad de acuerdo al plan de Dios

Divulgación de información científica relacionada con la sexualidad

Televisión católica / Iluminando al mundo

Misioneros de Guadalupe

Fuentes RSS
¿Mentir para el seguro? Imprimir
Escrito por Fernando Pascual   
Domingo 28 de Septiembre 2008

ÉTICA

Image Me has dicho que cuando choque en carretera debo decir siempre que el culpable ha sido «el otro».

Por Fernando Pascual

Me has dicho que cuando choque en carretera debo decir siempre que el culpable ha sido «el otro». Me has explicado, además, que así funciona el sistema de seguros: si te declaras culpable, tu aseguradora no te apoyará, o incluso perderás dinero.

Pero mi respuesta sigue siendo la misma: no puedo mentir nunca. Ni siquiera para ganar dinero, o porque «lo hacen todos», o para evitarme problemas.

Tú y yo hemos nacido para vivir en un mundo no según nuestros intereses. La sociedad se convierte en un infierno si cada uno se permite trampas, aunque sean pequeñas, para «ganar» un poco de dinero, de prestigio, de seguridad, o simplemente para evitarse problemas.

En cambio, la sociedad empieza a ser un poco mejor y un poco más «vivible», si tú y yo asumimos las propias responsabilidades, si reconocemos nuestros errores, si incluso nos acusamos honestamente de nuestras faltas.

Me has dicho que si vivo así seré un fracasado, un idealista que no sabe moverse en este mundo. Te respondo que sólo son grandes los hombres fieles a su conciencia, no los que ceden al miedo, o al capricho, o a la ambición, o al chantaje.

Es cierto que parece que a los malos les va mejor en esta vida. Pero nunca es triunfo pisotear la conciencia, mentir, robar, dañar a familiares, amigos o personas inocentes, para conseguir un poco más de dinero o para evitarse un cúmulo de problemas judiciarios.

El verdadero triunfo está en miles y miles de hombres y mujeres que hoy, como en el pasado, saben dejar de lado miedos y aspiraciones mezquinas para construir un mundo un poco más honesto y un poco más lleno de valores auténticos.

Sé que tu intención es buena, pero no seguiré tu consejo. Cuando choque, si soy culpable, lo reconoceré francamente. Asumiré mi responsabilidad y buscaré ayudar al otro, aunque se enfaden en el seguro, aunque algunos me tachen de ingenuo o de imprudente.

Quiero pensar, además, que en muchas aseguradoras hay gente honesta que aprobará mi modo de pensar. Quizá existan algunas compañías de seguros (espero que muy pocas) que al leer estas líneas decidirán no firmar nunca un seguro conmigo. Pero me pregunto qué tipo de valor puede tener una aseguradora cuando acepta a quienes están dispuestos a mentir y excluye de sus listas a personas amantes de la verdad, deseosas de vivir según las normas éticas.

Los mártires de ayer no fueron fracasados, ni soñadores incapaces de «adaptarse» al mundo con sus trampas y sus engaños. Eran simplemente hombres y mujeres grandes por su honestidad, por sus principios, por sus amores.

Ellos están en el cielo. Desde luego, su triunfo fue posible porque recibieron una especial ayuda de Dios. Pero también porque tomaron la decisión de seguir el camino estrecho, porque dejaron de lado sus miedos y sus intereses más mezquinos.

Espero, como ellos, ser fiel a Cristo en la hora en la prueba. Le pido que, con su Gracia, pueda resistir a las tentaciones y ser siempre fiel a la conciencia. De este modo, también otros llegarán a descubrir la belleza de la justicia y lo maravilloso que es dejar trampas y engaños del pasado para empezar a recorrer el camino que lleva a la vida eterna.

<Anterior   Siguiente>

Los artículos firmados son responsabilidad del autor. Las palabras de "El Observador de la Actualidad" y el logo son Marca Registrada. Derechos Reservados: Clip Art de Querétaro, S. de R.L. de C.V. 1995-2012