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PORTADA El Papa a los jóvenes: «No sigan el camino del orgullo, sino el de la humildad; el camino de la Virgen María» 
Dios sigue buscando jóvenes con corazón grande — Vayan en contra de la corriente de los medios de comunicación — Ser de Cristo es ser de la Iglesia.
Dirigiéndose en la homilía a los jóvenes presentes, que durante la noche habían participado en una velada de oración, Benedicto XVI afirmó que «Jesucristo, Dios hecho hombre, asumió en María nuestra misma carne, tomó parte en nuestra vida y quiso compartir nuestra historia. Para realizar su Alianza, Dios buscó un corazón joven y lo encontró en María, ‘joven mujer’. Dios sigue buscando también hoy corazones jóvenes, busca jóvenes con corazón grande, capaces de hacerle espacio en su vida para ser protagonistas de la Nueva Alianza». Buscar la vida nueva El Papa les pidió que se comprometieran «en la vida nueva fruto del encuentro con Cristo para ser apóstoles de su paz en sus familias, entre sus amigos, en sus comunidades eclesiales y en los diversos ambientes en los que viven y se mueven». Refiriéndose a la Santa Casa de Nazaret (que la tradición dice que se encuentra en Loreto, trasladada hasta ahí por los ángeles) , el Papa dijo que es «el santuario de la humildad; la humildad de Dios que se hizo carne y la humildad de María que lo acogió en su seno; la humildad del Creador y la humildad de la criatura». Hoy, continuó, «el humilde es percibido como un derrotado, uno que no tiene nada que decir al mundo. Sin embargo, esta es la vía maestra, y no solo porque la humildad es una gran virtud humana, sino porque, en primer lugar, representa el modo de actuar de Dios mismo». Lanzó un mensaje a los jóvenes, «que quieren -aseguró- seguir a Cristo y formar parte de su Iglesia: No sigan el camino del orgullo, sino el de la humildad. Vayan contracorriente: no escuchen las voces interesadas, que persuaden, que hacen propaganda de modelos de vida que invitan a la arrogancia y a la violencia, a la prepotencia y al éxito por encima de todo, a aparentar y a tener, en detrimento del ser». Seguir a Cristo sin miedo Frente a los mensajes que les llegan a través de los medios de comunicación, «sean críticos», advirtió el Papa. «No tengan miedo de preferir las vías «alternativas» indicadas por el amor verdadero: un estilo de vida sobrio y solidario; relaciones afectivas sinceras y puras; un compromiso honrado en el estudio y en el trabajo; el interés profundo por el bien común. No tengan miedo —prosiguió— de parecer distintos y de ser criticados por lo que puede parecer fuera de moda por sus coetáneos; pero también los adultos, y especialmente los que parecen estar alejados de la mentalidad y de los valores del Evangelio, tienen una profunda necesidad de ver a alguien que ose vivir según la plenitud de humanidad manifestada por Jesucristo». Benedicto XVI invitó a mirar a María para experimentar «aquel ‘sí’ de Dios a la humanidad». De este modo, afirmó, «podemos comprender que nuestra fe no propone un conjunto de prohibiciones morales, sino un camino alegre a la luz del «sí» de Dios». En este sentido, señaló que «el desafío principal» que debían asumir los jóvenes era «seguir a Cristo hasta el final, sin reservas ni dobleces. Y seguir a Cristo significa sentirse parte viva de su cuerpo, que es la Iglesia. Seguir a Cristo comporta, además, el esfuerzo constante por contribuir a la construcción de una sociedad más justa y solidaria, donde todos puedan gozar de los bienes de la tierra». |