Me llamo Berenice. Mi hijo está enfermo. Tengo muchas visitas, lo que me da mucho gusto, pero siento que ni ellas ni los doctores realmente me escuchan; me cuentan cosas, pero evaden lo que yo siento.
Es común que a las personas, al ir de visita, les dé miedo ir más allá de una plática superficial, al igual que a los doctores que hablan solamente del diagnóstico y tratamiento. Tú les puedes pedir a tus amigos que te escuchen, que sean empáticos contigo, es decir, que se pongan por unos momentos en tus zapatos, en tu piel, que capten lo que estás sintiendo. No les estarás pidiendo una solución, pero te sentirás menos sola, más comprendida. Para tus amistades será más fácil, pues sabrán cómo actuar contigo y qué es lo que realmente necesitas, pues muchas veces quieren ayudar y no saben como hacerlo. A los doctores les puedes pedir más tiempo y atención, que es lo que mereces para tu tranquilidad. Georgína León Portilla
Quien responde es psicóloga clínica con enfoque humanista. Comuníquese con ella al teléfono (442) 245-8516 / 15. Cel. 044-442-219-7499.
Los artículos firmados son responsabilidad del autor. Las palabras de "El Observador de la Actualidad" y el logo son Marca Registrada. Derechos Reservados: Clip Art de Querétaro, S. de R.L. de C.V. 1995-2012