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EL OBSERVADOR EN EL VATICANO
El Papa habla sobre la conversión auténtica.
Por Sandra Ramírez
El cristianismo no es una nueva filosofía ni una nueva moral, es un encuentro, señaló el Papa durante la audiencia general del miércoles 3 del presente mes.
Tras ilustrar el momento central de la vida de San Pablo: su encuentro con Jesús en el camino de Damasco, Benedicto XVI dedicó la catequesis al tema de la conversión del cristiano, la cual «se explica en el encuentro de la persona concreta con Jesucristo; y no a través de categorías psicológicas». Comentó que el camino a Damasco representa una «renovación», fruto del encuentro con Cristo Jesús. El cristianismo «no es una nueva filosofía, una nueva moral; sólo somos cristianos si encontramos a Jesús como lo hizo san Pablo».
¡Un giro de vida auténtico!
El encuentro con Cristo cambió profundamente la vida de san Pablo. La luz del cielo, la caída a tierra y la ceguera se refieren al centro del acontecimiento: Cristo aparece como una luz espléndida que habla y transforma el pensamiento y la vida del santo. En este sentido, explicó Benedicto XVI, se puede y se debe hablar realmente de una conversión.
«No fue sencillamente una conversión, una maduración de su ‘yo’, sino que fue muerte y resurrección para él mismo: murió una existencia suya y nació otra nueva con Cristo Resucitado. De ninguna otra forma se puede explicar esta renovación de Pablo».
El Papa concluyó señalando que también nosotros podemos «tocar el corazón de Cristo y sentir que Cristo toca nuestro corazón» a través de la Sagrada Escritura, en la oración y en la vida litúrgica de la Iglesia. «Sólo en esta relación personal con Cristo, sólo en este encuentro con el Resucitado, somos realmente cristianos». Al despedirse, el Papa alemán se dirigió a los jóvenes, enfermos y recién casados, aconsejándoles retomar, tras las vacaciones, el diálogo íntimo con Dios, difundir con su testimonio la luz a su alrededor, encontrar apoyo y consuelo en Jesús, y recurrir siempre al amor del Padre, «quien continúa su obra de redención en la vida de cada hombre». |